Yo en esa época no había ni nacido ni si quiera estaría en España, dado que nací en el año 1989 no podría ni recordar haber vivido aquel intento de golpe al rey. Pero leyendo y viendo documentales e informándome de personas que si lo vivieron me pude hacer una idea de lo que se pudo vivir en ese instante. Un 23 de febrero de 1981 se emitía por el canal de televisión española en directo una reunión en el congreso de diputados. Y los de esa época lo han tenido que ver todos muy bien, pues solo había dos canales de televisión en esa época, al parecer durante el aburrido y lento trascurso de la reunión, de repente entro un guardia civil disparando al aire, y se siembra el miedo en la sala y la duda en las casas, pues yo tampoco me lo creería si lo hubiera vivido pero poco a poco te vas dando cuenta y te recorre un escalofrío y empiezas a pensar y te entra el miedo pensando en guerras o asaltos y cosas así, duro bastante tiempo y los diputados ahí retenidos. Y mas tarde no se como se fue tranquilizando todo, pero al parecer salía el rey con algún discurso tan apetecible que no me quiero ni imaginar de que hablaba.viernes, 3 de septiembre de 2010
Eñ 23 - F según Rabi Mansour
Yo en esa época no había ni nacido ni si quiera estaría en España, dado que nací en el año 1989 no podría ni recordar haber vivido aquel intento de golpe al rey. Pero leyendo y viendo documentales e informándome de personas que si lo vivieron me pude hacer una idea de lo que se pudo vivir en ese instante. Un 23 de febrero de 1981 se emitía por el canal de televisión española en directo una reunión en el congreso de diputados. Y los de esa época lo han tenido que ver todos muy bien, pues solo había dos canales de televisión en esa época, al parecer durante el aburrido y lento trascurso de la reunión, de repente entro un guardia civil disparando al aire, y se siembra el miedo en la sala y la duda en las casas, pues yo tampoco me lo creería si lo hubiera vivido pero poco a poco te vas dando cuenta y te recorre un escalofrío y empiezas a pensar y te entra el miedo pensando en guerras o asaltos y cosas así, duro bastante tiempo y los diputados ahí retenidos. Y mas tarde no se como se fue tranquilizando todo, pero al parecer salía el rey con algún discurso tan apetecible que no me quiero ni imaginar de que hablaba.viernes, 18 de junio de 2010
El 23 - F según Gregorio Granado

ia. Y me dormí, otra cosa no podía hacer. A las siete de la mañana, como era habitual, se toca diana. Y media hora después se forma para ir al desayuno. Había comentarios de que no había pasado nada en especial. Cuando fui a abrir el segundo escalón de mantenimiento y empezaron a llegar los sargentos especialistas, que eran de una promoción anterior a la mía, empezamos a comentar las vivencias acaecidas el día y la noche anterior. Todos me comentaban lo mismo. Por la noche se quedaron en el bar de suboficiales, no tenían otro sitio, y hasta que no salió el Rey por televisión, no durmieron ninguno. Fue entonces cuando supieron que en España no había triunfado el golpe de Estado. No obstante ningún mando les proporcionó información alguna. Vivían también en la más completa ignorancia. Durante la mañana de aquel 24 de febrero todo volvió a la normalidad. Fue una anécdota vivida en la historia de España.Un cuñado de un amigo, que era delegado sindical en la diputación, al enterarse de la entrada de Tejero en el Congreso de los Diputados, el pobre, se pasó toda la tarde y toda la noche, en el campo, perdido. No estaba localizado. También las “pasó canutas”. Anecdóticamente se supo que las centrales sindicales, días después, tuvieron que hacer multitud de copias de carnets del sindicato porque se les habían perdido a los afiliados. Eso era lo que aducían, lógicamente los propietarios de los carnets los destruían así como cualquier otro papel que pudiera comprometerlos.
Hace un par de meses, en una reunión familiar, salió la conversación del intento del golpe de estado, y fue cuando me enteré cuando mi padre me comentó que esa noche estuvo mi madre todo el tiempo llorando y rezando en el sillón por su hijo. Ya se estaba imaginando que su hijo fuera al frente y no sabía que su hijo estaba cómodamente acostado y soñando en su cama. ¡Lo que son las madres¡
El 23 - F según Rosa María Robles
Aquel día, por la tarde, recuerdo que me encontraba en una clase de ballet clásico a la que asistía por esos tiempos. De repente, aparecieron nuestras madres, nos cambiaron de ropa rápidamente y casi corriendo por la calle, nos dirigimos a casa.La sensación era que pasaba algo raro pero yo no lo entendía, y nadie contaba nada, eso sí, todo el mundo corría asustado a esconderse, y las calles estaban desiertas. Al llegar a casa, la tele y la radio era lo único importante en ese momento, aunque no recuerdo nada… sólo tengo en mi memoria algunas imágenes. Yo sólo tenía 5 años.
jueves, 10 de junio de 2010
El 23 - F según Lolo Díaz Práxedes
Cuando sucedió el famoso 23F día en el que Antonio Tejero molina intento dar el golpe de estado yo aún no había nacido pero según me ha contado mi padre fue un día en el que todo el pueblo español se encerró en sus casas sin poder salir del miedo que tenían, todas las calles estaban llenas de coches militares todo el mundo pensaban que todo iba a volver como era como cuando gobernaba franco.martes, 8 de junio de 2010
El 23 - F según Verónica Fernández Valdivia
EL 23 - F según Nicoleta Petrovici
En aquella época yo ni habia nacido ni estaba siquiera en españa. En mi país Rumania teníamos otro dictador llamado Nicolae Ceauşescuque que según me contaba mi padre también era muy malo. Mi novio cuando estaba estudiando este tema le pregunte si lo recordaba porque él era un niño ya que es mayor que yo. y me contó lo siguiente:viernes, 4 de junio de 2010
El 23 - F segun Alberto Nieves Campillo
Las vivencias del 23-F son las transmitidas por mi madre, te las voy a contar literalmente como ella me lo ha dicho:“ Aquel 23-F, yo tenía 23 años. Aquel día como de costumbre estaba trabajando ( tienda de menaje y electrodomésticos), era la más joven de mis compañeros, todos ellos pertenecían a partidos de izquierdas y a sindicatos, al fin y al cabo yo era la única que no sabía qué era lo que estaba pasando.
Llegaron amigos de mis compañeros que también pertenecían a ideales de izquierda, para contar lo que estaba pasando y entre ellos mismos se ponían de “ locos, que habían perdido la cabeza”, nada más de pensar lo que el golpe de estado podía llegar a provocar.
Se llevó todo el día la radio puesta, pero yo no entendía aún nada. Yo observaba la gente asustada, consternada, de aquí para allá.
A medida que pasaba el tiempo llegó en padre de mi jefe, que por aquel entonces tendría 50 años, y le pregunte, ¿me puede usted explicar qué pasa? El señor dijo: que vosotros no tengáis que vivir lo que yo he vivido, mi padre 8 años en la cárcel por defender unos ideales y mi familia pasando calamidades.
Cuando llegue a mi casa después de trabajar me encontré a mi madre muy nerviosa que estaba tirando todos los panfletos y carteles de congresos de izquierdas, ya que mi hermano era afiliado a partidos de izquierdas.
Pero como joven que era, no era consciente de lo que pasaba, y esa noche me fui a ver unas actuaciones carnavaleras al teatro de mi pueblo.”.
